Recibir un documento firmado electrónicamente puede generar una duda importante: ¿cómo comprobar que realmente fue firmado por la persona indicada y que el archivo no fue alterado?
A diferencia de una firma manuscrita escaneada o una imagen colocada sobre un PDF, una firma electrónica basada en un certificado digital contiene información que permite verificar su autenticidad.
Por eso, no basta con comprobar que una firma sea visible. Lo importante está en los datos digitales asociados al documento.
¿Qué debes verificar?
1. La identidad del firmante
El certificado digital está asociado a una identidad. Al validar la firma puedes consultar la información del certificado y comprobar quién figura como su titular.
2. La integridad del documento
La firma electrónica queda vinculada al contenido existente al momento de firmar. Si el documento es modificado posteriormente, su validación puede indicar que el contenido fue alterado.
Esto permite comprobar que el archivo recibido corresponde al documento que originalmente fue firmado.
3. El estado del certificado digital
También debes revisar que el certificado utilizado sea válido y conocer su estado. Los sistemas de certificación disponen de mecanismos que permiten determinar si un certificado se encuentra vigente o ha sido revocado.
4. La fecha y hora de la firma
Dependiendo del sistema utilizado, la firma puede incorporar una marca de tiempo o timestamp, que permite registrar el momento en el que se realizó el proceso.
Una firma visible no demuestra su autenticidad
Ver una imagen de una firma, un nombre o un sello dentro de un PDF no significa automáticamente que el documento tenga una firma electrónica válida.
La autenticidad se comprueba mediante el certificado digital y la información criptográfica asociada al archivo. Por eso, ante un documento importante, es recomendable utilizar una herramienta compatible que permita validar la firma y consultar sus datos.
En resumen, para saber si un documento firmado electrónicamente es auténtico, revisa quién lo firmó, si mantiene su integridad, el estado del certificado y la información temporal disponible.
La verdadera evidencia de una firma electrónica no está únicamente en lo que ves en el documento, sino en los datos digitales que permiten comprobarla.
